Entre liricismo, cinismo y unas gotas de cianuro se nos presenta la nueva campaña erectoral. Esta vez le toca el turno a la iglesia católica, he estudiado en colegios católicos bastantes años de mi vida, siempre han predicado el amor (descafeinado, limpio y sin condón por supuesto), el perdón, la caridad (no hay nada mejor que encender la televisión y ver una campaña de mendigos completamente actualizados a las nuevas tecnologías) y la buena ética (sin rencor claro, ni genocidios santos), lo de siempre, no a las peleas, las cosas se hablan… Bueno, ahora nos encontramos con una actitud “éticamente inaceptable“, la negociación con los terroristas, exacto, toda la vida predicando la palabra hueca y ahora la consideran “éticamente inaceptable“, bien, vamos bien…
No pretendo hablar de que si la iglesia es bueno que haga propaganda de un partido (opino al igual que Hierro, tienen derecho a decir lo que quieran, otra cosa es que estemos de acuerdo) lo que quiero decir que es ridículo semejante contradicción, por lo cual pienso que la iglesia necesita una revisión de valores, no soy creyente ni acomodador de matrimonios, pero veo ridículo que algo que pretende dar una supuesta guía espiritual hable sobre conceptos como la inaceptable familia (por cierto, también se dedican a predicar el respeto), que ha degenerado en una critica insípida, necesitan otro camping en Trento para darle al F5, pero bueno este no es el tema del que quería hablar.
Este artículo se llama liricismo, es así como llamo a la democracia española de hoy en día, pura lírica pero con cataratas entre rojos y azules (y ahora se unen los rositas, a ver que tal les va).
“Éticamente inaceptable“, pero qué es aceptable si se ha perdido cualquier ética política, se ha convertido en un ridículo juego de pescadores, de acciones condicionadas por el pescado que pueden atraer, ¿Pero así como vamos a progresar? Lo siento mucho, y tomadlo a buenas, pero en un cambio siempre alguien se suele joder, vale esto está aceptado, pero sinceramente, éticamente como va alguien a votar a un partido que discrimina a un grupo social, no por sus ideales siquiera sino por un absurdo tema sexual, es algo absurdo, ¿no?.
El caso que quería plantear es, no para qué sirven, sino para qué los queremos, hablo de los políticos, lejos de una perspectiva anarquista o absolutista, ¿Qué pedimos de los políticos? ¿Qué nos gobiernen? ¿Y qué es eso? ¿No es esto una retórica absurda?
Pues bien, que cada uno se plantee lo que crea plantearse (y su religión le permita), pero el caso que yo estoy cansado de políticos que pierden el tiempo largando incoherencias, viejos rencores históricomemorables y demás gilipolleces (pero no sólo se aplica al campo político, quienquiera entender que entienda), bueno pero hablamos de pedir ¿Qué pedimos?.
Pues bien, aparte de intenciones ideológicas yo pido progreso y cultura, acciones, no sólo resumirse en un sistema de promesas presudoeconómicas, no solo pedir becas o subidas de salario. ¿Por qué progreso? Creo que es evidente, hoy he leído en el periódico que un buen porcentaje de la población de no me acuerdo que país piensa que Churchill es un personaje ficticio y el Sr. Holmes es real… además el progreso nos trae otras cosas aparte que cultura, trae limpieza en el metro y la calle, trae cambios a mejor, trae mejoras en la calidad de vida, sostenibilidad (eso que ahora preocupa tanto) etc. Así mismo trae más libertad, algún día hablaré del la pirámide del progreso de Kandinsky, hará que esto se entienda mejor, pero ha de ser necesario progresar antes de que esté sobresaturado el punto de progreso, por ejemplo, la legalidad del matrimonio de personas homosexuales vino ya tarde, en pleno siglo XXI (como nos gusta decir esto para quejarnos) aceptar algo que ya se hacía desde la antigüedad… es algo ridículo, pero bueno, a ver que pasa ahora con la ley de aborto…
Bueno, como Hierro voy ha citar a un filósofo benevolente, que sino paso envidia. Nietzsche dijo “Una afirmación afecta más intensamente que un argumento, al menos, en lo que respecta a la inmensa mayoría de personas; en efecto, el argumento despierta suspicacias. He aquí porque procuran los demagogos asegurar los argumentos de su partido mediante afirmaciones.”
Por cierto, soy Ignacio Navas, un colaborador más de esta eterna sección de columnas de opinión, no se me da muy bien presentarme así que prefiero ceder ese honor a mis palabras.
Febrero 7, 2008 at 9:11 pm
La verdad es que nunca me ha interesado la política. Observar como decenas de personas (que supuestamente dirigen nuestro “próspero” país) se insultan por cualquier menudencia no es algo que me entusiasme. Sin embargo, últimamente parece que la política me persigue (y yo no soy más rápida) así que he decidido crearme una idea al respecto ¿Cuál es esa idea? Sin duda alguna esa es una buena pregunta ¿Cómo podemos crearnos ideas propias sin vernos influidos por nuestro entorno, por los medios…? Y ¿cómo elegir entre muchas opciones cuando ninguna de ellas te parece correcta?
La verdad es que este es el país que vamos a heredar, pero ¿en qué condiciones?
Paloma
Febrero 7, 2008 at 9:19 pm
Paloma, mi consejo es que aproveches esa especie de “tábula rasa” política que tienes en la cabeza (XD) e intentes labrarte tus propias opiniones. Para ello, te aconsejo hojear dos periódicos distintos, o no comprar siempre el mismo (El Mundo/El País por poner un ejemplo típico), y leer sobre todo las columnas de opinión…las noticias te informan, pero leer dos columnas que hablan sobre el mismo tema pero con puntos de vista distintos enriquecen bastante ^^ (aunque siempre viene bien conocer la noticia de antemano para que no te manipulen claro XD).
Digo lo de la “tábula rasa” porque yo no soy así; mi padre siempre ha hablado mucho de política y mi madre es muy creyente, por lo que no puedo decir que no tenga una idea preconcebida acerca de las cosas, razón por la cual tengo que esforzarme por crearme una propia.
Esto me da una idea para una entrada…así que me ahorraré más comentarios y ya los escribiré ^^.
Por cierto Navas (XD), buen artículo para empezar ^^ genial lo de Trento y el F5…y definitivamente me interesó mucho la idea del triángulo del progreso de Kandinsky, me recordó mucho a Ortega. Espero tu entrada acerca del tema ^^
Est sularis oth mithas